Mi?rcoles, 18 de octubre de 2006
JOSE JACINTO MILANES
(1814-1863)

?Pero ?ay! Tu fuga ya me acredita
que ansias ser libre, pasi?n bendita
que aunque la lloro la apruebo yo.
?Ay de mi t?rtola, mi tortolita,
que al monte ha ido y all? se qued?!?
Jos? Jacinto Milan?s.


LA VOZ DE LA LOCURA DE AMOR

Contempor?neo de la Avellaneda, nacieron ambos en el mismo a?o, Jos? Jacinto Milan?s, que el instinto popular, en la misma Cuba, ha colocado como poeta en tan alto lugar que rivaliza con Jos? Mar?a de Heredia, y, como consecuencia, con Gertrudis G?mez de Avellaneda. Un cr?tico antillano de verdadero talento y buen gusto, Aurelio Mitjans, ha escrito en su inacabada obra Historia de la literatura cubana: ?Milan?s hab?a comprendido la necesidad de elevar sus cantos a una altura digna del arte a que consagraba sus esfuerzos... Fruto de esa tendencia a lo trascendental y filos?fico fueron algunas de sus obras l?ricas, en las que vemos sobreponi?ndose sus coraz?n noble y honrado a todo lo que encierra una injusticia social, una degradaci?n del alma, una perversi?n del hombre o una miseria de la vida que reclama nuestra l?stima?.

Jos? Jacinto Milan?s y Fuentes naci? en Matanzas el 16 de agosto de 1814. Era el primog?nito de una familia numerosa y pobre. Fue un autodidacta, pues, s?lo estudi? las primeras letras en la escuela de Ambrosio Jos? Gonz?lez. Conoc?a a la perfecci?n el italiano y el franc?s. Extremadamente culto, cuyas lecturas favoritas son, primero, Lope de Vega y Calder?n, desde muchacho y luego los rom?nticos franceses y Espronceda, Larra, etc. Desde muy joven escribe ensayos dram?ticos y trabaja en Matanzas con su t?o pol?tico, que le consigui? un puesto de trabajo en un escritorio de una ferreter?a de La Habana. De regreso a Matanza conoci? a Domingo del Monte, gran erudito venezolano que ser?a su principal gu?a, educador y amigo. Su periodo de mayor actividad literaria est? comprendido entre los a?os 1836 y 1843. Fue asiduo de las tertulias habaneras de Domingo del Monte. En 1837 publica en el Aguinaldo Habanero su famoso poema ?La madrugada? y aparecen colaboraciones suyas en casi todas las revistas habaneras y matanceras. En 1838 estrena en el Teatro Tac?n de la La Habana su drama rom?ntico en tres actos y escrito en verso El Conde Alarcos, basado en el antiguo romance, que est? considerado como lo mejor que escribi? Milan?s y que obtuvo un ?xito ruidoso, espont?neo y m?s justo que todos los reparos que algunos cr?ticos le han ido poniendo despu?s. Este estreno le produjo su primera crisis nerviosa. Nunca quiso ver su obra en escena. En 1840 termina su obra teatral Un poeta en la Corte, que la censura le impidi? publicar hasta 1846. Tambi?n public? un proverbio dram?tico en un acto A buen hambre no hay pan duro, cuyo protagonista es Cervantes, presentado en un ambiente familiar casero, lleno de modesta nobleza, de hidalgu?a menesterosa. Y no se trata m?s que un juguete, una verdadera improvisaci?n ?escrita en un d?a, sin levantar la pluma?, como nos dice Federico Milan?s, el hermano del poeta, pero por eso mismo producto de un amor ingenuo y sincero. Obtuvo el cargo de secretario en la compa??a del ferrocarril de Matanzas a Sabanillas, que hubo de abandonar en 1843, debido a su precaria salud , teniendo que recluirse en su casa, al cuidado de su hermana Carlota. Hac?a diez a?os que se hab?a comprometido matrimonialmente con Dolores Rodr?guez Valera, pero rompi? este compromiso al enamorarse de su prima Isabel Ximeno. Ante el desaire que sufri? por parte de la familia de ?sta mostr? los primeros s?ntomas del desequilibrio mental que padeci? hasta su muerte. En mayo de 1846 viaj? a los Estados Unidos, Londres y Par?s, con la esperanza de recuperarse. Regres? en 1849, algo recuperado. En 1852 su enfermedad sufri? otra crisis y vivi? en un mutismo absoluto hasta su muerte, ocurrida en Matanzas, el 14 de noviembre de 1863. A pesar de haber arrastrado su locura de amor durante veinte a?os, todos segu?an llamando a Jos? Jacinto Milan?s, el gran poeta matancero.

Fue Jos? Jacinto Milan?s un personaje de temperamento ingenuo, extremada sensibilidad y de una gran cultura literaria, a quien se considera como introductor del romanticismo en la reina de las Antillas y una de las voces m?s sencillas y puras de la poes?a cubana del periodo colonial. A una primera etapa del poeta, de delicadeza descriptiva o er?tica (?El nido?, ?La madrugada?, ?La ilusi?n?), sigue otra influida por del Monte cuyas ideas sobre la poes?a acepta en ?El ebrio?, ?La ramera?, ?La c?rcel?, ?El hijo del rico?, para terminar retornando a la primera etapa donde su propio dolor personal, la melancol?a suave que es lo peculiar de su lirismo, se expresa en ?La fuga de la t?rtola?, ?Bajo el mango?, ?El alba y la tarde?, ?De codos en el puente?, etc. Milan?s supone respecto a Heredia un paso adelante en el proceso del intimismo y del criollismo. Y como dijo el poeta: ?Si ya no vuelves, ?a qui?n conf?o / mi amor oculto, mi desvar?o, / mis ilusiones que vierten miel, / cuando me quedo mirando al r?o, / y a la alta luna que brilla en ?l??.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
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Paz, queramos paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 22:25
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