Mi?rcoles, 18 de octubre de 2006
EL PROGRESO MECANICO

?Y miro y solo veo
velocidad de vicio y de locura.
Todo el?ctrico: todo de momento.
Nada de serenidad, paz recogida.
El?ctrica la luz, la voz, el viento,
y el?ctrica la vida.?
Miguel Hern?ndez.

NO ES IGUAL MANDAR A LAS MAQUINAS
QUE SER MANDADOS POR ELLAS

Se dice que esta ?poca es m?s din?mica y apresurada que todas las otras, y si lo fuese no habr?a en ella nada anormal; pero a m? me asalta una sospecha terrible: el que sea una ?poca de car?cter completamente sedentario, obligada por sus creaciones mec?nicas a moverse de un modo vertiginoso. Ello parecer? igual. No lo es, sin embargo. No es igual inventar la flauta para expresar un sentimiento musical que inventar el sentimiento musical para darle aplicaci?n a la flauta. No es igual, en fin, mandar a las m?quinas que ser mandados por ellas.

Siempre ha habido m?quinas en el mundo, y si mister Ford se imagin? haber determinado por s? mismo una revoluci?n industrial con su autom?vil, estaba muy equivocado. Esa revoluci?n la inici? hace miles de a?os un hombre mucho m?s grande que ?l: el inventor de la rueda. ?La rueda, la quilla, la vela, el tim?n...! Siempre ha habido m?quinas en el mundo, pero jam?s como un fin, sino como un medio, y as? como antes lo primero era un prop?sito a realizar y luego la m?quina para realizarlo, ahora se comienza por inventar la m?quina, luego se ve a qu? prop?sito puede responder, y despu?s se realiza este prop?sito como si efectivamente, fuese un prop?sito de alguien. Y este es el hecho monstruoso de la civilizaci?n moderna.

Hay, por ejemplo, una infinidad de personas contrarias a ver la televisi?n; pero una vez inventada, la cosa ya no tiene remedio. La televisi?n supone un progreso, y no importa que este medio haya acabado con las conversaciones familiares. La mec?nica manda. Somos los esclavos de las m?quinas y no podemos tener gustos contrarios a sus funciones.

Y si esto se ve claro en alguna parte, es en las grandes ciudades m?s que en ningunas otras. R?anse ustedes de esa especie seg?n la cual todo el mundo tiene en ellas siempre mucha prisa. Como los vecinos de las grandes ciudades van constantemente de prisa, parece que en efecto, tienen prisa, y hasta es posible que ellos mismos crean tenerla, de igual modo que, como s?lo ven televisi?n, parecen que la prefieren, y acaso ellos creen preferirlas a las conversaciones familiares; pero, ?c?mo no va haber personas ociosas, desapresuradas e incluso paradas en las grandes ciudades?. De m? s? decir que yo no tengo jam?s prisa ninguna, pero el progreso mec?nico se nos impone con tal fuerza, que yo no tomo nunca un tren lento cuando puedo tomar uno r?pido, as? como, pudiendo hablar por tel?fono con todo el mundo desde cualquier sitio, no hablo ya directamente con casi nadie. Despu?s de todo, amigo lector, yo soy un hombre moderno. Soy un hombre de mi ?poca, aunque, la verdad, preferir?a serlo de cualquier otra.. Y me gustar?a poder decir como el poeta: ?Haciendo el hortelano, / hoy en este solaz de regad?o / de mi huerto me quedo. / No quiero m?s ciudad, que me reduce / su visi?n, y su mundo me da miedo?
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Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 23:27
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