Domingo, 22 de octubre de 2006
GIL VICENTE
(1465-1536)

?Dicen que me case yo:
no quiero marido, no.

Mas quiero vivir segura
nesta sierra a mi soltura,
que no estar en ventura
si casar? bien o no.?
Gil Vicente.

LA VOZ DEL FUNDADOR DEL TEATRO PORTUGUES

Gil Vicente es una encrucijada de lenguas, de ?pocas, de ideolog?as; en sus autos se dan la mano lo medieval de las barcas y los atisbos renacentistas de los amores de don Durados y Oriana; todas las clases sociales, aunque distanciadas, aparecen en sus obras, que incorporan adem?s al momento esc?nico la poes?a popular, tan h?bilmente soldada a la trama como no volveremos a encontrar hasta Lope de Vega. Poco tiene este dramaturgo portugu?s de humanista, a no ser su inter?s por lo humano, si bien rehuy? las formas italianizantes, su renacentismo queda reflejado en la vitalidad, en el v?vido sentimiento de la naturaleza y en el lirismo, en esa interpolaci?n de elementos extra?os al hecho dram?tico en s?.

Establecer la biograf?a de Gil Vicente ha planteado numerosos problemas a la cr?tica: nacido en Lisboa, Guimares o Barcelos hacia 1465, fue al parecer orfebre, o al menos lo era un personaje de su mismo nombre autor de una custodia g?tica que hoy se conserva en el Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa. Estuvo al servicio de do?a Leonor, viuda de Juan II, y ocup? diversos cargos como director de la Casa de la Moneda. Desde esta perspectiva cortesana no puede extra?ar que Gil Vicente asuma el papel de poeta, m?sico y dramaturgo oficial de la corte, en la que represent? la primera pieza en 1502. Cas? en dos ocasiones y muri? probablemente en Evora hacia 1536. Sus hijos prepararon la edici?n completa de sus obras en 1562 bajo el t?tulo de Compila?ao, que recoge once piezas en castellano, diecis?is en portugu?s y diecisiete en ambos idiomas: de todas formas, el lenguaje vicentino est? tachonado de dialectismos, vocablos en sayagu?s, castellanismos cuando escribe en portugu?s y a la inversa. La dualidad idiom?tica no ofrec?a dificultades de comprensi?n a los espectadores, dado el medio cortesano en que se escenificaban y en el que estaba de moda el castellano, debido a los parentescos que un?an a las dos familias reales de la Pen?nsula.

Los inicios dram?ticos de Gil Vicente son de aprendizaje en la imitaci?n de Lucas Fern?ndez y Encina, en su primera pieza, el Mon?logo do vaqueiro, o Auto de la Visitaci?n, conserva la pobreza de personajes, uno s?lo, de los autores salmantinos, la m?trica, la estructura e incluso el mismo dialecto, el sayagu?s. El Auto pastoril castellano sigue muy de cerca a Encina aunque contiene rasgos vicentinos. Tras el Auto dos reis magos, viene el distanciamiento total de los modelos que puede apreciarse en el Auto da Sibila Casandra (1513), sobre tema navide?o: lo nuevo aqu? es la incorporaci?n de elementos paganos propios del Renacimiento y de otros medievales, como el tipo femenino de la Sibila, en cuya boca pone Gil Vicente, as? como en la del coro, poemas de gran delicadeza inspirados en motivos populares: ?Dicen que me case yo, no quiero marido, no?, la canci?n de cuna ?Ro, ro, ro?, inspirada en G?mez Manrique y sobre todo la cantiga ?Muy graciosa es la doncella?.

De la segunda ?poca vicentina (1508-1516) interesa el Auto dos quatro tempos, ?ltimo de sus autos navide?os en castellano. As? llegamos a la trilog?a ?das barcas?, que constituye la tercera fase de la obra vicentina: sus dos primeras piezas, Barca do inferno, Barca do purgatorio est?n escritas en portugu?s; la tercera, Barca de la Gloria, en castellano.

La primera comedia o farsa de car?cter costumbrista de Gil Vicente data con toda probabilidad de 1514: Comedia do viudo, y es antecedente directo de una pieza clave que inaugura la cuarta y ?ltima etapa del teatro vicentino, la Tragicomedia de don Duardos, sobre el tema del pr?ncipe disfrazado de labrador para enamorar a su dama, considerada su mejor obra y que ha sido calificada por Men?ndez Pelayo de ?delicioso idilio?. Raz?n sobrada tuvo D?maso Alonso para darnos en 1942 una edici?n con abundantes comentarios, de esa obra, de la cual escribe: ?La Tragicomedia de don Duardos, no publicada nunca (aunque parezca mentira) en Espa?a, es un obra de una belleza tal, que est? pidiendo a voces ser le?da y gustada por el p?blico?. La otra tragicomedia el Amad?s, presenta la simplificaci?n tem?tica del don Duardos, aunque lo los amores del protagonista con Oriana est?n faltos del lirismo de esa pieza, a la que aventaja en matizaci?n de los caracteres, especialmente en el de Oriana.

Gil Vicente fue un hombre de teatro, pero tambi?n un gran poeta. Su temperamento l?rico se manifiesta en su obra dram?tica y tambi?n sus composiciones sueltas que nos dejado: Pocos como el supieron entroncar con la vena l?rica tradicional, de ella nos ha dejado composiciones deliciosas (glosas, villancicos, z?jeles, cantares, etc.) que influyeron notablemente en la poes?a del Siglo de Oro e, incluso, en los poetas contempor?neos que, como Rafael Alberti , encontraron en esa poes?a un venero para su inspiraci?n l?rica. Y como cant? el poeta portugu?s: ?Muy graciosa es la doncella, / ?c?mo es bella y hermosa! / Digas t?, el marinero / que en las naves viv?as, / si la nave o la vela o la estrella / es tan bella?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
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Te matan y despu?s
piden perd?n al cad?ver.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 4:24
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