Lunes, 23 de octubre de 2006
LAS OTRAS ENFERMEDADES


?Y de tantos y tantos y tantos
p?caros y m?sticos y logreros;
de caballeros milagreros
(si malas capas peores mantos).?
Jos? Bergam?n.

SIN TRATAMIENTO MEDICO E INCURABLES

Hay enfermedades que no son tratadas por el m?dico, y que son incurables. Una de ellas es la cursiler?a, quiz? una de las m?s graves. Se cuenta que una se?ora, nueva rica, estaba empe?ada en que su hija, una muchacha de quince a?os, aprendiera a ?hablar bien? por encima de todo. A punto de ingresarla en el colegio privado m?s caro de la ciudad, la madre le dijo a la directora: ?Por favor, procure que mi hija aprenda a hablar con verdadera elegancia. Eso es lo que quiero, y mucho m?s que el que sepa geograf?a, historia, literatura y esas otras tonter?as...?

Pasado tres a?os de aprendizaje del ?bien decir?, asisti? la joven a su primera fiesta de sociedad. La anfitriona, con buen surtido de piropos no sentidos, festej? la indumentaria y el calzado de la muchacha. Se sinti? halagada ?sta, pero crey? oportuno confesar que le apretaban los zapatos. Y solt? esta frase:? S? todo es muy bonito, pero los zapatos no son ecu?nimes?.

La pura y simple man?a de hablar, de hablar por hablar, al margen de cualquiera afectaci?n, es de suyo enfermedad terrible. Lo era en la antigua Roma, seg?n refiere Cat?n el Censor: ?El que tiene la enfermedad de hablar no est? nunca callado. Si no vais a o?rlo, alquilar? a alguien para que lo escuche?.

Tambi?n esa es grave enfermedad entre nosotros, los espa?oles, como lo prueba el rico vocabulario aplicado al que no calla, charlat?n, boquirroto, dicharachero, lenguaraz, leng?ilargo, locuaz, hablador, palabrero, parlador, parlanch?n, hablanch?n, vocinglero, g?rrulo, parlero, prosador...

Otra enfermedad harto frecuente es la del pedante, vanidoso o como se quiera decir. Bajito, esmirriado era L?ntulo, yerno de Cicer?n y amigo de llevar, sujeta al costado, una espada descomunal. En cierta ocasi?n replic? el suegro: ??Qui?n ha sido el que ha atado a mi yerno a la espada??.

Hay quien presume de ser joven sin serlo. Conoc?a el pr?ncipe de los oradores romanos a una mujer de cincuenta a?os que dec?a tener treinta. Un d?a fue ?piropeada? por Cicer?n de esta suerte: ?As? debe ser, pues hace veinte a?os que se lo estoy oyendo? Claro que hay viejo de noventa a?os al que le molesta una frase como la que sigue: ??Qu? bien se conserva usted!?. A tal frase, un ilustre arquitecto que andaba por tales a?os, replic? as?: ?Desde luego, me conservo muy bien. Mejor, mucho mejor que todos aquellos que murieron antes de cumplir mi edad?.

En fin, harto fue siempre el n?mero de los que no se miraron ni en una plancha de cristal azogada por la parte posterior ni en el espejo de su propia alma. Y es que, como dijo el poeta: ?Ya noto, al paso que me torno viejo / que en el inmenso espejo, / donde orgulloso me miraba un d?a, / era el azogue lo que yo pon?a? .

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
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Paz, queramos paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:04
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