Martes, 24 de octubre de 2006
EL CANTO DEL HAMBRE

?En la cuna del hambre
mi ni?o estaba.
Con sangre de cebolla
me amamantaba-?
Miguel Hern?ndez.

SIEMPRE FUE DIF?CIL COMER EN ESPA?A

En pleno esplendor imperial, en el a?o de gracia de 1554, cuando todav?a reina Carlos I, se publica un breve libro an?nimo La vida del Lazarillo de Tormes, que suele considerarse, justamente, como una verdadera joya, obra de arte singular?sima de nuestra mejor literatura. Con lengua de llama parece estar escrito este singular y ?nico libro que se limita a referir la existencia dif?cil, lindante en la miseria, de un ni?o humilde. ?Qu? le pasa al protagonista? Sencillamente que quiere trabajar. Lo hace primero con un ciego, que le mata de hambre. Luego con un cl?rigo, que le regatea el pan. Despu?s, con un hidalgo: limpio de sangre, altivo, orgulloso, sin dinero para mantener su rango y sin poder trabajar para no perderlo. El hidalgo pasa tanta hambre como el ni?o L?zaro, apiadado de ?l, busca robar pan y comida...

El libro del Lazarillo es un espejo que refleja la circunstancia social del siglo XVI en Espa?a; la falta de pan en un pa?s imperial. El ni?o L?zaro va a demostrarnos que hace falta tanto valor e ingenio para comer a diario en nuestro pa?s como para conquistar M?xico.

Por toda la exuberante y superabundante novel?stica espa?ola llamada picaresca vale esta brev?sima estampa del Lazarillo. En ella aprendemos de ra?z, la esencia, la sustancia de aquella concepci?n y sentimiento de la vida de la que otros grandes maestros literarios (Mateo Alem?n, Cervantes, Espinel, Quevedo, Gald?s...) nos dar?an ejemplos admirables, tratando a su modo, a su estilo propio cada uno, lo dif?cil que es comer en Espa?a . Vivir en el ambiente social del ni?o L?zaro, sacar dinero a aquellas estructuras econ?micas, sin pertenecer a las clases privilegiadas, s?lo era posible realizando piller?as llenas de hero?smo.

Esto le ocurr?a al ni?o L?zaro, que nos dice que su nacimiento fue dentro del r?o Tormes, ?por lo cual causa tom? el sobrenombre?, hijo de un humilde molinero de la ribera de aquel r?o. S?lo y por s? tendr? que valerse para vivir en el mundo inhumano de los hombres el ni?o L?zaro, que ya no volver?, a sentir, la canci?n de las aguas de su r?o. El canto del hambre mat? definitivamente su infancia. Y torturado por la hartura del mundo, como por el hambre, comienza por hacerse p?caro. Pero Cervantes, Lope, G?ngora, Quevedo, que forjaron a pulso el llamado Siglo de Oro, tambi?n la pasaban canutas. Lope tuvo que pedir dinero al duque de Sessa para comprarse una sotana nueva, en estos t?rminos no por po?ticos menos aflictivos: ?Y no es importunaros / al hablar de mi sotana / pues tengo por cosa llana, / seg?n es de agradecida, / que si os alaba rompida / mejor os alabe sana?.

A Quevedo le falta el numerario necesario para arreglar la casa donde naci? y que le legaron sus antepasados: ?Es mi casa solariega / m?s solariega que otras / pues por no tener tejados / le da el sol a todas horas?.

Durante la ?poca imperial, los grandes genios de nuestra literatura, tienen que humillarse ante la nobleza para que le compren una sotana o les otorguen la d?diva que le permita subsistir.

Si viv?an as? las ?glorias literarias? en ?poca tan imperial, ?c?mo vivir?an los Lazarillo, los Guzm?n de Alfarache, los Marcos de Obreg?n, los don Pablos, los Rinconetes y Cortadillos, el pueblo espa?ol en suma? De una lejana ?poca es tambi?n esta copla que todav?a se canta por esta vieja tierra del Sur: ?La muerte ya no me espanta; / tendr?a m?s que temer / si en el cielo me dijeran : / has de volver a nacer?.


Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

No disparar donde haya ni?os. Stop.
En la gloria no necesitamos m?s ?ngeles.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 0:41
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