Martes, 24 de octubre de 2006
SOBRECARGADOS DE TAREAS

?Yo conoc?, sendo ni?o,
la alegr?a de dar vueltas
sobre un corcel colorado,
en una noche de fiesta.?
Antonio Machado.

LA SALUD DE LOS NI?O ESTA EN JUEGO

El estr?s por exceso de trabajo y la falta de tiempo para el ocio es un s?ntoma que se asocia de inmediato con la vida adulta. Sin embargo, cada vez son m?s los ni?os que sufren a sus cortas edades las consecuencias de una sobrecarga de tareas. Ya no s?lo tienen que sacar adelante sus estudios ordinarios, las clases extraescolares a las que muchos de ellos acuden se han convertido en una nueva obligaci?n.

El ni?o mucha veces se ve forzado a acudir y, adem?s, a un gran n?mero de clases extraescolares lo que puede producir una sobrecarga de tareas para la que los chavales no siempre est?n preparados. Las consecuencias de este exceso son muy variadas y en todo caso siempre negativas, desde falta de descanso, nerviosismo o depresiones al descenso en el rendimiento escolar normal, los ni?os ya no s?lo tienen que enfrentarse a los deberes habituales, tambi?n tienen la tarde ocupada con el ballet, la m?sica, el ingl?s o la inform?tica.

Elegir de una forma adecuada y dosificada las clases extraescolares es, el primer paso, cuidando siempre no saturar al ni?o y el dejarle el tiempo libre para el ocio y las relaciones con padres y amigos. No debiera olvidarse que siempre hay tiempo para el aprendizaje formal de ciertas disciplinas acad?micas, pero no para las relaciones propias de una determinada edad.

Seleccionar las clases, por otra parte, debe hacerse tambi?n teniendo en cuenta las aptitudes del ni?o, ya que de otra forma se corre el riesgo de iniciarle en una actividad para la que no puede estar preparado. Existen ni?os a los que el colegio ya les queda largo de por s? y no pueden con el trabajo adicional que supone una clase extraescolar. Por otro lado, ocurre muchas veces que los padres piensan que sus hijos son maravillosos y los introducen en un mont?n de actividades que los cr?os no pueden cumplir y acaban angusti?ndose porque no satisfacen las expectativas que hab?an generado sus padres.

Pero al margen de que las clases sean seleccionadas y adecuadas al ni?o, es fundamental que ?ste acuda a ellas de forma voluntaria, ya que si no en vez de clases pueden convertirse en verdaderas ?torturas extraescolares?. Si el ni?o acude motivado, las actividades extraescolares han de orientarse hacia la distracci?n, constituyendo una alternativa paralela a las labores educacionales y no una prolongaci?n del colegio.

Este es el punto en el que hay una generalizada coincidencia, la posibilidad de buscar actividades extraescolares que no tengan necesariamente la forma de clase.

En definitiva, las clases extraescolares de los hijos son un asunto que los padres han de plantearse muy seriamente no olvidando una serie de principios elementales que pueden hacer de ellas una verdadera ayuda para los ni?os. As?, hay que asegurarse de que el ni?o quiera ir, elegirlas en funci?n de sus capacidades y necesidades, no agobiarles nunca con estas actividades, no utilizarlas como una forma de librarse de ellos. Finalmente no hay que olvidar que hay tiempo de sobra y que todas las cosas tienen su tiempo. A cierta edad es necesario el ocio desestructurado y aburrirse puede ser muy bonito.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Mi guerra es no ir a la guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:15
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