S?bado, 28 de octubre de 2006
FRANCISCO ARIAS SOLIS
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JOAQUIN DICENTA
(1863-1917)

?Vivir sin ti no es vivir
y sin ti no vivo yo;
m?s vale esperanza en ti
que no andar en procesi?n.
hoy aqu?, ma?ana all?.?
Joaqu?n Dicenta. Juan Jos?.

LA VOZ DEL TEATRO SOCIAL

La tendencia socializante de nuestro teatro tuvo a finales del siglo XIX un afortunado int?rprete aragon?s Joaqu?n Dicenta, que cultiv? tambi?n el periodismo, la poes?a y el cuento. Pero fue en el teatro donde cosech? los mayores triunfos; y, dentro del teatro, en el drama social, que representa lo m?s granado de su producci?n. Tiene asimismo dramas rom?nticos: El suicidio de Wherter, Honra y vida, La mejor ley y piezas musicales (zarzuelas y sainetes) : El duque de Gand?a, Curro Vargas, La cortijera, Raimundo Lulio, Juan Francisco, Entre rosas, casi todo ello en verso. De los dramas sociales, ya en prosa cabe destacar: Juan Jos?, El se?or feudal, Daniel, El lobo y Aurora. Todav?a se pueden se?alar varias obras de car?cter educativo o si se quiere mejor, de intenci?n psicol?gica: Los irresponsables, Sobrevivirse y Confesi?n.

Joaqu?n Dicenta Benedicto nace en Calatayud el 3 de febrero de 1863. Aprende las primeras letras en Getafe, y estudia bachillerato en Alicante. Hu?rfano de padre, se traslada a Madrid e ingresa en la Academia Militar, de la que es expulsado por su car?cter indisciplinado y an?rquico. Entregado de lleno a la bohemia cultiva en varios peri?dicos, la poes?a y la cr?nica. En 1887 se da a conocer al gran p?blico con el drama El suicidio de Wherter. Siguen unos cuantos estrenos poco afortunados y para subvenir a las necesidades m?s apremiantes acepta la direcci?n de un peri?dico en San Sebasti?n; pero el cargo se aviene mal a su car?cter, y pronto lo abandona para volver a Madrid (1892) e ingresar en la Redacci?n de El Resumen. A partir de este momento su actividad literaria es muy intensa: zarzuelas, comedias, cr?nicas, cuentos, novelas se suceden r?pidamente. Enferma y se traslada a Alicante en busca de mejor clima. Joaqu?n Dicenta muere en la ciudad levantina el 21 de febrero de 1917.

Dicenta parte del drama rom?ntico para recalar pronto en el social. Es aqu? donde ha de buscarse la peculiar personalidad de este escritor. Juan Jos? es su primer drama social, no s?lo cronol?gicamente, sino tambi?n por su mayor ?xito y significaci?n. Juan Jos?, sin embargo, no es el m?s social entre los dramas de su autor. En 1896, se estrena El se?or feudal, drama de car?cter enteramente socialista. Todav?a el socialismo aparece m?s claro en Daniel (1906).

Como novelista, Dicenta se mueve en la misma l?nea sociol?gica de sus m?s caracter?sticas obras dram?ticas. Sus novelas m?s logradas son Los b?rbaros, Encarnaci?n, De la vida que pasa y Mi venus.

Joaqu?n Dicenta merecer? una menci?n en la historia literaria como introductor del pueblo en el teatro. Enti?ndase bien: introductor del pueblo con una funci?n muy distinta de la que le hab?an asignado nuestros dramaturgos del Siglo de Oro. Los personajes de Dicenta se rebelan contra unos usos, unas instituciones y un estado vigente, porque tienen conciencia del papel que desempe?an dentro de la sociedad, papel fundamental al que la misma sociedad no responde; al menos as? lo creen ellos, en la forma justa y debida.

Cuando en la noche del 25 de octubre de 1895 se alza el tel?n del Teatro de la Comedia de Madrid, los espectadores se encuentran con gran asombro, ante una taberna de los barrios bajos madrile?os, unos personajes de alpargatas y blusa que deletrean, penosamente, el editorial de un peri?dico que clama por la libertad y contra la opresi?n. La obra era Juan Jos?. En esa obra Dicenta se hace eco del malestar social generalizado y, al mismo tiempo, haciendo suyas las protestas de los trabajadores con peores condiciones de vida y de trabajo, a?na sus intereses, desde un punto de vista moral y ?tico, con aquel sector. ?El drama del se?or Dicenta ?escrib?a Unamuno- es bueno art?sticamente por revelar la esencia de la vida social de hoy en uno de sus aspectos, por su resplandor de la verdad, por revelarnos la honda significaci?n de un mundo?. El ?xito no se hizo esperar, al final del estreno la ovaci?n fue un?nime. El autor tuvo que salir varias veces al escenario a petici?n del p?blico.

Toda la prensa madrile?a se hizo eco de la representaci?n, conservadores y progresistas alabaron la obra. Juan Jos? respond?a a todos los gustos: los unos la exaltaban por su realismo nada convencional, los otros por el hecho de hacer subir por primera vez, al obrero a un escenario representando su vida, sus costumbres y su lenguaje. El p?blico no tard? en hacer suya la obre. Los trabajadores la tomaron como estandarte represent?ndola todos los primeros de mayo desde la muerte de Dicenta (1917) hasta 1936. El ?xito popular de Juan Jos? es evidente, habi?ndose convertido junto con Don Juan Tenorio, en la obra m?s representada en nuestro pa?s.

Juan Jos? est? idealizado, piensa Unamuno por el oportunismo, quiz? no deliberado de Dicente. ??Por qu? entonces se ve en el drama del se?or Dicenta una cosa que la hay en todo fen?meno social? La cosa es clara ?dec?a don Miguel-: porque es una buena obra de arte y el arte abre los ojos a la tesis a los que los tienen cerrados...?

C?diz, 5 de marzo de 2006
Publicado por Franciscoariassolis @ 21:45
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