Jueves, 02 de noviembre de 2006
GOMEZ MANRIQUE
(1412-1490)


?En un pueblo donde moro
al nes?io fazen alcalde;
hierro pre?ian mas que oro,
la plata danla de balde.?
G?mez Manrique.

LA VOZ DEL PRIMER DRAMATURGO CONOCIDO

La mayor?a de los escritos de G?mez Manrique consiste en composiciones l?ricas de tipo cortesano que reflejan los gustos y tendencias de la ?poca. M?s importantes, sin embargo, son sus aportaciones al drama primitivo, que parecen cerrar el vac?o entre el Auto de los Reyes Magos y la dramaturgia del siglo XV. Como dramaturgo escribi? entre 1458 y 1481 Lamentaciones para la Semana Santa y Representaci?n del Nacimiento de Nuestro Se?or que es, en la historia del teatro espa?ol, la primera obra de autor conocido y la m?s antigua despu?s del Auto de los Reyes Magos.

G?mez Manrique, noble de gran alcurnia y de una estirpe de hombres de letras, era sobrino de don I?igo L?pez de Mendoza, Marqu?s de Santillana y hermano del maestre Rodrigo Manrique, el protagonista de las famosas Coplas a la muerte de su padre de su sobrino Jorge Manrique. Naci? en Amusco, provincia de Palencia, en 1412 y muri? en Toledo en 1490. Particip? siendo un adolescente, en el sitio a la fortaleza de Hu?scar, acompa?ando a su t?o el Marqu?s de Santillana, e intervino en diversas bander?as pol?ticas. Enemigo de ?lvaro de Luna, partidario del pr?ncipe Alfonso, pele? contra Enrique IV y se sum?, posteriormente, al bando de Isabel la Cat?lica, a quien entregar?a ?vila y Toledo cuando era de esas ciudades corregidor. Estuvo presente en el pacto de los Toros de Guisando (1468) y reconstruy? el puente de Alc?ntara, as? como las casas consistoriales toledanas en las que hizo grabar la famosa inscripci?n: ?Nobles, discretos varones / que gobern?is a Toledo, / en aquestos escalones / desechad las aficiones, / codicia amor y miedo. / Por los comunes provechos / dexad los particulares. / Pues vos fizo Dios pilares / de tan riqu?simos techos, / estad firmes y derechos?.

Dejando a un lado su teatro, podemos dividir en dos grupos las 108 composiciones conservadas, que ?l menospreciaba por considerarse m?s guerrero que poeta: unas obras amorosas de ra?z galaico-provenzal y cortesana y varios poemas doctrinales siguiendo la huella de Mena y Santillana a cuya muerte dedicar?a un planto o eleg?a f?nebre medieval. Las composiciones del primer grupo muestran un G?mez Manrique tan h?bil en virtuosismo como los restantes poetas del cancionero; de ellas merecen citarse ?Vuestros ojos me prendieron?, ?A ti, se?ora, de quien?, ?Con la beldad me prendisteis?, etc.

El segundo grupo de mayor calidad, agrupa el Regimiento de Pr?ncipes, doctrinal de buen gobierno dirigido a los Reyes Cat?licos; la Exclamaci?n o querella de la gobernaci?n, en que censura la situaci?n del pa?s en tiempos de Enrique IV; el Planto de sus virtudes de car?cter aleg?rico dantesco a imitaci?n de la Comedieta de Pon?a; la Coronaci?n de Mos?n Jordi, y sobre todo los Consejos a Diego Arias D?vila, uno de los precedentes formales y tem?ticos de las Coplas de su sobrino. Como ?stas, el poema de G?mez Manrique es una lecci?n de filosof?a estoica sobre inestabilidad de las grandezas humanas y sobre la vanidad del mundo, forma su fondo una violenta s?tira pol?tica contra Enrique IV y Diego Arias D?vila, contador real, de quien el autor hab?a recibido ofensas. Sin alcanzar la rotunda sobriedad de su sobrino G?mez Manrique olvida los convencionalismos e intenta escribir en un idioma sencillo; en cuanto a la forma m?trica, se trata de una copla de pie quebrado, aunque la combinaci?n sea distinta que en Jorge Manrique:

G?mez Manrique es el primer dramaturgo cuyo nombre conocemos. El esp?ritu dram?tico que anima algunas de sus poes?as como Batalla de amores es el pre?mbulo a sus dos ensayos teatrales: la Representaci?n del Nacimiento de Nuestro Se?or, compuesta a instancias de su hermana ?vicaria del monasterio de Calaba?anos ?. Mezcla de relato y de canciones, la pieza comienza austera con notas populares de gran realismo como los celos de San Jos?, o las escenas en que, con el nacimiento al fondo, van pasando la soga, la columna, los azotes y otros instrumentos de la Pasi?n, para concluir con una gozosa ?Canci?n para acallar al Ni?o?, pre?ada de lirismo. Las Lamentaciones para la Semana Santa, de mayor simplicidad, se limitan a presentar varias escenas de la Pasi?n, pero su dramatismo es m?s narrativo, es decir, menor, con gran desarrollo del elemento l?rico.

En su composici?n Exclamaci?n o querella de la gobernaci?n, hay versos tan dignos de recordarse una y otra vez como estos: ?Al tema quiero tornar / de la ?ibdad que nombr?, / cuyo dur? prosperar / quanto bien regida fue; / pero despu?s que reinaron / cobdicias particulares, / sus grandezas se tornaron / en despoblados solares?.


Francisco Arias Solis
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Paz, queramos paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 0:34
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