Jueves, 02 de noviembre de 2006
FRANCISCO ARIAS SOLIS
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ADELARDO LOPEZ DE AYALA
(1828-1879)

?Ya no codicio fama dilatada,
ni el aplauso que sigue a la victoria,
ni la gloria de tantos codiciada...?
Adelardo L?pez de Ayala.


LA VOZ DEL POETA DE LA GLORIOSA

La Ep?stola a Emilio Arrieta de este poeta sevillano figura entre ?Las cien mejores poes?as l?ricas de la lengua castellana?, escogidas por Men?ndez Pelayo, entre lo mejor de la literatura espa?ola antigua y moderna, pero son muy pocos los que se interesan por los versos de L?pez de Ayala.

El nombre de Adelardo L?pez de Ayala figura entre los importantes nombres de autores que se hicieron famosos en el teatro durante la segunda mitad del siglo XIX, imprimiendo a aqu?l una tendencia en que el recuerdo del moribundo teatro rom?ntico se mezcla con una especie de realismo y con otros influjos de toda clase. Ayala fue aplaudid?simo en su obra Consuelo (1878) que se hizo popular, durando esa popularidad largos a?os, por lo sentimental de la obra, por su bella forma, por sus cualidades de fina observaci?n que el p?blico sent?a realmente. La protagonista abandona un amor sincero, pero pobre, a cambio de otro capaz de satisfacer sus ansias de lujo: dejada por su marido y despreciada por su antiguo amador, la vida sentimental de Consuelo concluye: ?cercada de ostentaci?n, / alma muerta, vida loca, / con la sonrisa en la boca / y el hielo en el coraz?n?.

El manifiesto de C?diz, 19 de septiembre de 1868, (que terminaba con la famosa frase ?Viva Espa?a con honra?) presentando al pa?s los acontecimientos de aquella revoluci?n llamada Gloriosa, lo escribe Adelardo L?pez de Ayala. Para agradecerle sus servicios la septembrina hace a L?pez de Ayala ministro de Ultramar.

Adelardo L?pez de Ayala y Herrera nace en Guadalcanal, provincia de Sevilla el 1 de mayo de 1828. Siete a?os antes que B?cquer. Hasta los veinte a?os pasa su vida en Guadalcanal, en Sevilla y Villagarc?a (Badajoz). A los catorce a?os comienza en Sevilla sus estudios en Leyes, pero los abandona. Se traslada a Madrid en 1849 con la idea de estrenar su primera obra dram?tica Un hombre de Estado, acerca de la figura de Rodrigo Calder?n, favorito de Felipe III, que una vez corregida se estrena en el Teatro Espa?ol en 1851.

Altern? su vocaci?n literaria con la pol?tica y fue elegido diputado por M?rida (1858), por Castuera (1863), por Madrid (1863) y por Badajoz (1871). Fue ministro de Ultramar con los gobiernos revolucionarios, con Amadeo de Saboya y con Alfonso XII (en la ?rbita del conservador Canovas), Presidente del Congreso en 1878, y antes de su muerte se le ofreci? ser Primer Ministro. Adelardo L?pez de Ayala muere en Madrid el 30 de enero de 1879.

En su tiempo estuvo considerado como un gran orador, y fue, sin duda, uno de los m?s importantes autores teatrales de su ?poca. Con ?l alcanz? su m?s alto rango la llamada alta comedia, t?pica del teatro realista, que no estuvo exento de algunos caracteres rom?nticos, entre ellos el efectismo y tono pasional.

El propio L?pez de Ayala empez? haciendo teatro rom?ntico m?s o menos adulterado, Un hombre de Estado (1851), Los dos Guzmanes (1851) y Rioja (1854); pero mayor importancia tiene su teatro realista, El tejado de vidrio (1856), El tanto por ciento (1861), El nuevo don Juan (1863) y Consuelo (1878), tal vez, su mejor obra. Ayala refleja la sociedad de la ?poca, centr?ndose sobre todo en la burgues?a, de la que toma argumentos y personajes; su car?cter escasamente rom?ntico y el cuidado en la construcci?n de sus obras supone un avance hacia el teatro moderno. Su novela Gustavo fue prohibida por la censura en 1852.

Los poetas realistas, al renunciar en gran modo a la fantas?a y a la evocaci?n no s?lo se apartan de los motivos medievales y caballerescos o no retornan al mundo mitol?gico sino que tambi?n se apartan de lo sobrenatural cristiano que alentaba en la poes?a rom?ntica. Durante el periodo realista, la amargura y el desenga?o rom?ntico no llevan a la desesperaci?n o al suicidio: se resuelven en una ir?nica y filos?fica sonrisa. Para los poetas realistas, el mundo es tal como se muestra y as? hay que aceptarlo.

Todav?a guardo en mi memoria unos versos de L?pez de Ayala que aprend? en la adolescencia: ?Brote la clara luz del desenga?o / iluminando mi raz?n dormida. / Para vivir me basta un a?o?.

C?diz, 13 de junio de 2006.
Publicado por Franciscoariassolis @ 5:28
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