Viernes, 03 de noviembre de 2006
SOLO ANTE EL PELIGRO

?Mas busca en tu espejo al otro,
al otro que va contigo.?
Antonio Machado.

LA TIMIDEZ NACE DE LA DESCONFIANZA EN UNO MISMO

Ser t?mido, es para muchos una verdadera cruz, pues exige contenerse las ganas de hacer y de decir en todo momento. Sin embargo, la timidez no es m?s que una visi?n equivocada de uno mismo. Con frecuencia los t?midos son unos grandes enemigos de s? mismos. Conocerse un poco m?s, descubrir las propias virtudes y dejar que salgan a la luz es la mejor manera de acabar con la inseguridad.

Enormemente ricos por dentro pero aparentemente pobres por fuera, los t?midos son, probablemente, las personas que menos partido sacan de sus cualidades. Jugando eternamente al escondite cuando se trata de asuntos sociales, desear?an borrarse del mapa si alguien los solicita para una reuni?n de trabajo, una conversaci?n entre desconocidos, o para hablar en p?blico.

Todo el mundo posee cualidades, pero s?lo los que tienen conciencia de ellas son capaces de obtener rentabilidad. La persona t?mida que desee dejar de serlo debe ser muy consciente de aquellas virtudes en las que puede apoyarse para sentir seguridad. Como la timidez nace, sobre todo, de la desconfianza en uno mismo, conviene mantener la lista de virtudes bien a mano, o mucho mejor en la mente. En cualquier momento del d?a y, sobre todo, cuando las fuerzas flaquean, nada mejor que un repaso a las virtudes, especialmente las que sean exigidas en la situaci?n. Tambi?n es bueno habituarse a utilizar las alternativas. Actitudes mentales del tipo ?es cierto, no soy organizado, pero si puedo resolver los problemas con facilidad? contribuyen a sentirse seguro.

Un rasgo caracter?stico de las personas con timidez es la huida. Procuran no enfrentarse a situaciones que para ellas resultan embarazosas, de manera que pocas veces ponen en pr?ctica sus cualidades. Eso crea dudas acerca de s? mismo.

Merece la pena no obsesionarse con la timidez. Ocurra lo que ocurra conviene ser siempre uno mismo. Ocultar la timidez por medio de la exageraci?n o la burla resulta a corto plazo algo bastante cargante para los dem?s y muy poco eficaz.

Un terreno especialmente delicado es el de la relaciones sociales laborales. En este ?rea es necesario moverse entre la franqueza y la distancia. Demasiado desenfado o un exceso de formalidad no resultan aconsejables. En las reuniones de trabajo o de negocios la profesionalidad y la discreci?n ocupan un primer plano. Parece innecesario decir que estas reuniones no son el lugar para las confidencias, las opiniones personales acerca de personas o situaciones por muy vinculadas que est?n con el trabajo. Uno no se juega el puesto de trabajo por resultar t?mido, pero s? por falta de profesionalidad. Tambi?n en el trabajo hay que recordar el juego de las alternativas: ?No les r?o las gracias a los jefes pero hago bien mi tarea que es lo importante?.

La sinceridad se agradece, pero en determinados momentos inquieta. Por eso es mejor no expresar lo inseguro que se est?. Crea una situaci?n embarazosa a los dem?s que aumenta la inseguridad de quien la ha confesado. Y es que, como dijo el poeta: ?Hay tambi?n medias verdades / que para ser verdaderas / les basta con ser mitades?.

Francisco Arias Solis
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?Necesitamos vivir en paz!

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 18:49
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