S?bado, 04 de noviembre de 2006
FRANCISCO ARIAS SOLIS
Plaza San Severiano, 2
11007 - CADIZ
Tel?fono y Fax 956 / 263131
e-mail: [email protected]


JACINTO OCTAVIO PICON
(1852-1923)

?Fl?rida, para m? dulce y sabrosa
m?s que la fruta del cercado ajeno,
m?s blanca que la leche y m?s hermosa
que el prado por abril, de flores lleno.?
Garcilaso de la Vega.

LA VOZ DE UN REFINADO BURGUES

Dulce y sabrosa es considerada la mejor novela de Pic?n . ?Para mi ?dec?a Rub?n Dar?o-, y para todo el que tenga el gusto de lo humano y de lo pulcro, aparece como m?s preciado fruto de su ?rbol literario esa Dulce y sabrosa, manzana de Garcilaso, novela de maestro, figuraci?n llena de vida y hechizo?. Pic?n constituye riqueza apreciable junto a otros narradores de la estatura de Valera, Gald?s, Clar?n, Emilia Pardo Baz?n, Alarc?n, Pereda, Coloma, y m?s pr?ximos a su ideolog?a, Jos? Ortega Munilla, Vicente Blasco Iba?ez o Felipe Trigo. En la personalidad y en la obra de este escritor notable se destacan: su liberalismo en todos los ?rdenes de la proyecci?n humana, el realismo de impresi?n que inspira su arte narrativo y su defensa del amor verdadero; ?este anhelo de ser querida m?s que deseada era todo mi af?n?, dice una de sus protagonistas.

Jacinto Octavio Pic?n y Bouchet, hijo de un magistrado de la Audiencia de Madrid, naci? en la capital de Espa?a el 8 de septiembre de 1852 y muri? en ella, el 19 de noviembre de 1923. Estudi? Derecho y sirvi? un empleo en el Ministerio de Ultramar al que renunci? al iniciarse la Restauraci?n. Trabaj? como corresponsal literario en El Imparcial, adonde envi? cr?nicas sobre la Exposici?n Universal de Par?a en 1878, colaborando despu?s en El Correo, ?rgano pol?tico de Sagasta y en Ilustraci?n Espa?ola y Americana, y permaneciendo en la capital francesa hasta el oto?o de 1880. Su labor period?stica se proyect? tambi?n en La Europa y en El Progreso.

L?zaro, su primera novela, de 1882, estudia la crisis de un joven sacerdote. Despu?s fueron sucedi?ndose por este orden: La hijastra del amor, Juan Wulgar, El enemigo, La honrada, Dulce y Sabrosa, Juanita Tenorio y Sacramento, su ?ltima novela, de 1914.

Fue Pic?n en 1884, secretario primero de la secci?n de literatura del Ateneo. En 1900 ingres? en la Academia Espa?ola con un discurso acerca del pol?tico gaditano Castelar al que contest? Juan Valera. En 1902 ingres? en la Academia de Bellas Artes, donde pronunci? un discurso acerca de la escasez del desnudo en el arte espa?ol. En 1903 fue elegido, al lado de Joaqu?n Costa y Nicol?s Salmer?n, diputado por Madrid, como republicano. Fue Vicepresidente del Patronato del Museo del Prado y Bibliotecario de la Academia de la Lengua. El Gobierno de Francia le otorg? la Encomienda de la Legi?n de Honor.

El liberalismo de Pic?n en lo religioso, en lo est?tico, en lo social y econ?mico, y en lo pol?tico se nutre en su ?ltimo t?rmino de la savia de la Revoluci?n francesa, a trav?s de los ?nico filtros aportados por Espa?a; la Constituci?n de 1812, el liberalismo curtido en la lucha contra la causa carlista, el progresismo, la Gloriosa, la Rep?blica.

Fue Pic?n, con eso y con todo, un refinado burgu?s. De la afici?n de nuestro novelista a la buena cocina, sirva como testimonio la receta que bajo el nombre ?Tortilla de Jacinto Octavio? present? Emilia Pardo Baz?n en La Cocina espa?ola moderna, con las siguientes palabras iniciales: ?Esta f?rmula, obra del renombrado literato espa?ol, m?s que literaria, parece financiera, porque es de lujo?. La complacencia de Jacinto Octavio en describir ropas, muebles, cuadros, grabados, vidrieras, esculturas, delatan justamente al experto en cosas de arte y al intelectual burgu?s que disfruta poblando su alrededor de objetos bellos o bonitos. Rub?n Dar?o, lo describe as?: ?Hidalgo antiguo con el aspecto de un clubman moderno: dedicado a sus libros viejos para saber y decir cosas nuevas?. Pero nada de esto impidi? que fuese Pic?n un hombre de conciencia l?cida, valiente, y fiel al ideario aludido o al prop?sito de escribir ?luchando, como soldado raso, contra las ideas, casi vencidas, de lo pasado, y a favor de las esperanzas de lo por venir?.

Entre sus cualidades morales, destaca la modestia, al decir de Antonio Maura, compa?ero suyo de estudios, no de credo pol?tico. ?Hablaba poco, pero con singular encanto?, y ?no ten?a repliegues ni reservas; era la personificaci?n sencilla y di?fana de la modestia, de la rectitud, de la lealtad y de la m?s afable cortes?a?. Nunca cej? en su libertad de pensamiento y en su condena expresa al farise?smo; defendi? el derecho de la mujer al amor verdadero, y estuvo siempre al lado de los menesterosos y al servicio de unas ideas pol?ticas nunca traicionadas. Y como dijo el poeta: ?Hablo aqu? y estoy lejos. Soy yo, pero soy otro. / Son?mbulo transcurro sin memoria ni afecto, / desprendido y sin peso / por l?cido ya loco?.
Publicado por Franciscoariassolis @ 1:42
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios