Domingo, 05 de noviembre de 2006
FRANCISCO ARIAS SOLIS
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SOR JUANA INES DE LA CRUZ
(1651-1695)

?Aqu? muri? una vida
porque un amor muriese.?
Sor Juana In?s de la Cruz.

LA VOZ DE LA MONJA DE M?XICO

La lectura de Sor Juana In?s de la Cruz no puede ser
m?s interesante. Todo en esta mujer es extraordinario, todo se halla fuera de los l?mites de lo vulgar.
Tiene el don, desde ni?a, de la inspirada originalidad y de la gracia femenina.

El barroco en Hispanoam?rica tiene su m?s importante
figura en sor Juana In?s de Cruz, ?la monja de M?xico?, famosa e inolvidable cuyos prestigios le dieron,
con toda justicia, el t?tulo de ?D?cima Musa?. Su fama fue extraordinaria.

Sor Juana In?s de la Cruz, nombre de la que fue en el
siglo Juana de Asbaje y Ram?rez de Santillana, nace a finales de 1651 en la alquer?a de San Miguel de
Nepantla, cercana a Amecameca, pueblo separado de la ciudad de M?xico por unos sesenta
kil?metros.

Su padre, el capit?n Pedro Manuel de Asbaje y Vargas
Machuca, era vasco, nativo de la Villa de Vergara, Guip?zcoa. Llegado a las Indias en busca de
fortuna, mantuvo relaciones con la criolla, Isabel Ram?rez de Santillana, madre de sor Juana. La ?monja
de M?xico?, escribe poes?a a los ocho a?os. A esa edad se va a vivir a M?xico capital con un pariente.
En 1664, llega a la ciudad de M?xico, como nuevo virrey Sebasti?n de Toledo, marqu?s de Mancera,
acompa?ado de su esposa Leonor de Carreto. Ese mismo a?o, sor Juana entra vivir en palacio como
dama ?muy querida de la se?ora virreina?. Joven y bella vive mimada entre los esplendores de la corte
virreinal a la que inesperadamente deja para ingresar en el convento de San Jos?, que pertenec?a al
carmelo descalzo. El ingreso en el convento en el a?o 1667, desprovista de vocaci?n, es inc?gnita no
despejada. La austeridad y dureza de las reglas carmelitas quebrantaron su salud y regresa a palacio.
Al a?o siguiente, y esta vez de modo definitivo ingresa en el convento de San Jer?nimo. Monja
jer?nima ser? los 27 a?os que le quedan de vida. En el convento ejerci? cargos de contadora y
archivista y se dice que elegida priora en dos ocasiones declin? el cargo. Su entendimiento privilegiado
le impuls? a escribir y se distingui? en la defensa de los d?biles -esclavos, negros e indios-. Representa
tambi?n una temprana actitud feminista de exaltar los derechos de la mujer.

En la metr?poli se publica en 1685 Inundaci?n de
Cast?lida. Autora y verso cobran justa fama. En M?xico sor Juana publica El Divino Narciso que
ser? el mejor de sus autos sacramentales. En 1691 publica la Respuesta a sor Filotea de la Cruz, que
est? considerada como una de las mejores autobiograf?as de la literatura hispanoamericana. Sor Juana
escribi? dos comedias: Los empe?os de una casa y Amor es m?s laberinto. A los brillantes
sonetarios del Siglo de Oro de la literatura en lengua espa?ola hay que agregar los bell?simos de esta
monja jer?nima (?Detente, sombra, de mi bien esquivo?, ?Al que ingrato me deja, busco amante?, ?Este
que ves enga?o colorido?, etc. ).

Sus poes?as de circunstancias , sus villancicos, coplas,
juguetes, ensaladas, ensaladillas de picados versos, como ella los llama; su Neptuno aleg?rico
?oceano de colores, simulacro pol?tico?, para el arco triunfal del nuevo virrey conde de Paredes; su
mismo Primer sue?o; todo eso no sirve m?s que para entorpecer el favorable juicio que merece la
autora. Donde hay que leerla es donde siente hondo y habla claro.

El siglo XVII agonizaba turbulentamente en M?xico:
plagas, revoluciones, hambre y sacrificios humanos fueron frecuentes en los ?ltimos a?os. Al convento
de San Jer?nimo entra la peste y sor Juana atiende maternalmente sus hermanas religiosas. V?ctima del
contagio, sor Juana fallece el 17 de abril de 1695.

Sor Juana In?s de la Cruz, cuyo misterio de amor no ha
sido desvelado, es la primera en izar la bandera feminista en Am?rica y sus redondillas en defensa de la
mujer: ?Hombres necios que acus?is / a la mujer sin raz?n, / sin ver que sois la ocasi?n / de lo mismo
que culp?is...?, universalmente conocidas por su ingenio y desenfado, est?n llenas de donaire y de la
gracia de su arte.

La poetisa ha eclipsado a la escritora en prosa. Sor
Juana es, sobre todo, poetisa l?rica. En esta l?rica esencial y profunda resuenan con ecos muy
personales sus versos amorosos. Llegando a ser una poetisa muy rica y de refinada sensibilidad
femenina, que sus contempor?neos llegaron hasta llamar ?F?nix de M?xico?.

El alma de la monja mexicana rebosaba siempre amor
puro, espiritual, y cuando no pod?a aplicarse a un ser humano aunque no fuera m?s que la bella virreina
su protectora, a quien escribe constantemente versos tan apasionados como los de un agradecido gal?n
a su dama, se refugiaba en Dios, a quien rendidamente adora como ?nico fin del m?s alto amor.

Es amor, el de los versos de sor Juana, volcado en
expresiones vitales y apasionadas. Psic?loga amorosa, sor Juana, somete a proceso mental celos,
ausencias, desvelos en un amor que es privaci?n casi constante. Y como escribe Gerardo Diego en su
Homenaje a sor Juana In?s de la Cruz: ?T? me comprender?s, t? amaste mucho, / t? eres una ni?a
enamorada / y est?s viviendo su segundo sue?o?.

FRANCISCO ARIAS SOLIS
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:28
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