S?bado, 11 de noviembre de 2006
EL CARRUSEL DE LA PUERTA GIRATORIA

?Yo conoc? siendo ni?o
la alegr?a de dar vueltas
sobre un corcel colorado,
en una noche de fiesta.?
Antonio Machado.

LA PUERTA GIRATORIA CONSTITUYE UNA TRAMPA
EN CASO DE UNA EMERGENCIA

Toda puerta es un obst?culo a la hora de entrar o salir a cualquier sitio, pero la puerta giratoria es, adem?s, una aut?ntica barrera social, una clave que s?lo conocen los elegidos, un derecho de admisi?n impl?cito que se colocaba en grandes hoteles, los bancos de prestigio y los clubes privados para impedir que entrase el paisanaje y pusiese perdida la moqueta. La puerta giratoria constitu?a tambi?n una trampa en caso de incendio o de cualquier otra emergencia, pero eso al parecer ten?a poca importancia.

La puerta giratoria fue la primera puerta blindada que se instal? antes de que se blindasen las puertas, su ?xito radicaba en el pavor que el espa?ol demuestra ante el rid?culo y que se refleja en la frase sentir verg?enza ajena. El espa?ol puede ser tr?gico, dram?tico, c?mico, sublime, cursi, hortera; puede ser todo excepto rid?culo. Hacer el rid?culo es el peor de los pecados, la mayor de las desdichas, por eso ni siquiera se le desea al mayor de los enemigos. Se siente verg?enza ajena ante el resbal?n social de los otros, ante el comportamiento inadecuado de los dem?s.

Hab?a que ser un dandi de las puertas giratorias para entrar y salir con desenvoltura de aquel laberinto, hab?a que empujar la barra dorada lo justo para imprimir al giro la velocidad correcta; los que no frecuentaban lugares tan distinguidos y de tan dif?cil acceso para la mayor?a de los ciudadanos, gracias a la puerta giratoria, se pon?an nerviosos; sal?an disparados, se dejaban medio brazo en el intento, se convert?an en poliz?n del habit?culo del usuario precedente y ya nunca, jam?s ser?an uno m?s del batall?n de los elegidos, la flor y nata de una sociedad que permanec?a atrapada por una puerta giratoria.

De ni?o siempre me caus? extra?eza que personas de todas las edades, pero sobre todo, de edades avanzadas se lanzaran como locos a dar una vuelta en el carrusel de la puerta giratoria. Sent?a una piedad infinita por aquella gente tan rara y tan rid?cula que para entrar o salir se ve?an obligada a dar antes casi una vuelta. Cre?a, entonces, que aquellos individuos no hab?an conocido la alegr?a de dar vueltas en un tiovivo de cualquier feria. En aquella ?poca de puertas giratorias, en esta vieja tierra del Sur, se hizo popular la letra de esta copla: ?Siempre me echabas achaque / para no salirme a hablar; / lo que es tiempo te sobraba; / te faltaba agilidad?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

Paz, queramos paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 18:31
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