Jueves, 16 de noviembre de 2006
LA LIBERTAD TIENE FUTURO

?... y yo iba s?lo no s? por qu? avenida
envuelta en la niebla de noviembre
y ray? con una tiza el muro de mi hast?o
como una pizarra de un escolar
y volv? a recomenzar mi vida
por el poder de una palabra
escrita en silencio.

Libertad.

Blas de Otero.

NO SE PUEDE SER LIBRE MAS QUE ENTRE LIBRES

La libertad est? amenazada de mil maneras. Hay muchos pueblos del mundo que no poseen libertad; otros la invocan y tampoco la poseen; en otros la libertad est? mediatizada y disminuida; en algunos, relativamente pocos, la libertad tiene un lugar adecuado; siempre insuficiente, porque yo imagino la historia como un incremento de la libertad, es decir, como una progresiva humanizaci?n del hombre. Pero lo m?s grave, y esto me parece el s?ntoma verdaderamente inquietante de muchas sociedades, es que la libertad no interese. Hay gentes que quieren orden a cualquier precio, que quieren prosperidad econ?mica a cualquier precio, que quieren privilegios a cualquier precio; hay quienes desean el poder para s?, para su grupo pol?tico o para su pa?s, a cualquier precio. Y entretanto la libertad se pierde. Hay pocas personas en el mundo a quienes de verdad interese la libertad, porque a aquellos a quienes les interesa la suya s?lo, no les interesa la libertad, porque la libertad es de todos. Nadie puede ser libre en una sociedad de esclavos. Es un espejismo pensar que el tirano es libre. No se puede ser libre m?s que entre libres, no se es libre m?s que con ellos.

Lo grave, pues, es el desinter?s por la libertad. Un desinter?s que a veces procede de la atrofia de su uso. Hay pa?ses en que puede advertirse la diferencia entre las distintas generaciones: hay generaciones que han tenido el uso de la libertad ?lo mismo que se habla de uso de raz?n, habr?a que hablar del uso de la libertad-; pero hay gentes que han nacido en condiciones que no han permitido el uso pleno de la libertad. Estas gentes tienen atrofiado un sentido espiritual, y desde luego no tienen libertad; pero no es esto lo m?s grave, sino que no la echan de menos, que se encuentran a gusto y felices sin ella.

A mi me interesa mucho que haya libertad. Y me interesa todav?a m?s que los hombres sean libres. La opresi?n es una atroz realidad que agobia a muchos hombres y que ha agobiado a enormes porciones de la humanidad en toda la historia universal. Pero la opresi?n inevitable es siempre moment?nea. La libertad puede ser sorprendida y subyugada, pero la esclavitud duradera, la esclavitud permanente, es siempre aceptada.

La sociedad actual es tan compleja, los intereses son tan dispares, que es muy f?cil buscar la tentaci?n de buscar la libertad solamente en un aspecto, renunciando a los dem?s. A pesar de todo esto, de cuantas amenazas, y bien reales y en?rgicas, se ciernen sobre la libertad, yo tengo muchos motivos de esperanza. Creo que la libertad tiene futuro. Por lo pronto, la abundancia de medios, el enorme desarrollo de la econom?a en la ?poca actual, me parece algo decisivo, a lo que, parad?jicamente, no prestan demasiada atenci?n aquellos que est?n interesados por la libertad. En esto f?o yo una de mis mayores esperanzas de que haya libertad: en la elevaci?n de la vida, en el acceso real del enorme n?mero de hombres a ciertas posibilidades que antes estaban reservadas a muy pocos.

Pero hay otros motivos, de distinto orden, de mi esperanza en la libertad. Uno de ellos es su vigencia en gran parte del mundo. Una de las pocas palabras sacras de esta ?poca, es la palabra democracia. Naturalmente, las realidades sacras son profanadas muchas veces, y la democracia es profanada a cada paso; muchas veces se toma su nombre en falso, otras se lo toma en vano, y casi siempre se les a?aden adjetivos. Cuando se habla de la democracia y se aclara que es ?popular?, o se dice que es ?org?nica?; cuando se habla de la libertad pero se a?ade que tiene que ser ?sana?, o que es excelente si es ?bien entendida? (lo cual quiere decir bien entendida por m?), casi siempre se trata de tomar su nombre en vano. Pero al fin y al cabo resulta que en el mundo actual casi nadie se atreve a decir que no es dem?crata.

?Nunca he cre?do ?dec?a Rousseau- que la libertad del hombre consista en poder hacer lo que quiere, sino en no tener que hacer lo que no quiere?. A esta libertad la fueron a enterrar un d?a, como a la popular Petenera, y la letra m?s exacta y conmovedora que recuerdo con este ritmo, a este comp?s, es aquella que escuch? en esta vieja tierra del Sur: ?La libertad se ha muerto / la llevan a enterrar / los frailes van cantando: / ?Viva la libertad!?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


Siempre podemos hacer algo por la paz y la libertad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 19:08
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios