Martes, 21 de noviembre de 2006
LA TIRANIA DEL PAPEL

?Dios sabe d?nde andar?n
mis gafas... entre librotes,
revistas y papelotes...?
Antonio Machado.

EL PROBLEMA DEL PAPELEO

Se cuenta que en cierta capital de provincia espa?ola, un jefe de oficina, un d?a, convida a cenar a su secretaria. Se sientan en la mesa. El camarero entrega al se?or ?todav?a en la inercia de su jornada de trabajo- la cartulina con el ?men??. El jefe la entrega mec?nicamente a su secretaria: ?Saque cinco fotocopias?.

Cinco fotocopias de todo. Toda oficina que se precie, funciona sobre la previsi?n de cuatro robos o cuatro incendios posibles. ?nase a esto el r?gimen de recelo, declaraci?n y confidencia sobre el que est?n montadas las m?s perfectas administraciones estatales. Para entrar en un determinado pa?s americano le preguntan a uno todo lo imaginable. Hay preguntas que parecen de ?flirteo? como el color de los ojos. Preguntas que parecen de hospital; como las enfermedades que ha padecido uno. Y hay, finalmente, las preguntas de examen de acceso a la Universidad. As?, el casillero que pregunta ?raza?. Tambi?n se cuenta que un andaluz que iba para Am?rica, perplejo ante ese casillero, insinu? al empleado consular que ?l recordaba vagamente haber estudiado que los fenicios anduvieron por Andaluc?a. Al empleado le pareci? suficiente para llenar la casilla de la ?raza?: y como tal ?fenicio? entr? nuestro andaluz por Am?rica y se pase? por ella.

Yo soy optimista y quiero admitir que toda t?cnica en definitiva desemboca en el progreso. Pero no s? donde puede llevarnos tanto papeleo, que en contra de lo previsto, se ha multiplicado en la era de la inform?tica. El peligro de la falta de iniciativa e imaginaci?n consolida cualquier error y lo hace m?s dif?cil corregir. Un vecino m?o recib?a siempre tres ejemplares de la revista a la que estaba suscrito. La m?quina que imprime sola el nombre y la direcci?n de los suscriptores ten?a un defecto y repet?a tres veces el nombre y la direcci?n de mi vecino. Para subsanar este error mi vecino tuvo que advertirlo a la editora de la revista, en seis ocasiones.

Tambi?n es previsible el futuro peligro para la erudici?n hist?rica. Toda la vida moderna va estando escrita, documentada y copiada en toneladas de papel. Cualquier gran empresa tiene un archivo descomunal. La tentaci?n para los historiadores futuros, con psicosis de papeles, va a ser tremenda. El erudito es el se?or que no resiste la tentaci?n de contarnos todo lo que sabe. Y es espantoso pensar que en el futuro va a saberse todo de todo.

El problema del ?papeleo? empieza a ser as? contradictorio con el del carb?n o el petr?leo. Estos se agotan hasta la inquietud; aquel crece hasta el peligro. Ya preocupa en muchas oficinas el problema del peso del papel con relaci?n a la resistencia del edificio. El papel se resiste a morir y se ha buscado un ?ltimo recurso para no ser destruido ni tirado: que es su primor e importancia tipogr?fica. Todos los d?as recibimos folletos, prospectos o memorias que no nos interesan nada, pero en los que la categor?a del papel y la impresi?n obligan a la terrible conclusi?n: ?Esto no se puede tirar?. Y acaban engrosando las monta?as de nuestros papeles.

Pero la ?ltima forma ladina y resistente de la tiran?a del papel son las felicitaciones de Navidad y A?o Nuevo. El a?o termina entre toneladas de ?christmas?. Mucho antes de la llegada de la fechas navide?as, los ministros, los consejeros, los directores generales, los alcaldes, los bancos y las empresas, etc., juegan a ser un poco artistas y dedican horas a imaginar con qu? maravillas sorprender?n a sus amigos. Se producen las m?s insospechadas asociaciones. A lo mejor una organizaci?n pacifista le felicita con ?Las lanzas? de Vel?zquez y su modisto con ?La maja desnuda? de Goya. El crecimiento de este ?ltimo y art?stico ?papeleo? es alarmante. Hay ?christmas? ya del tama?o de una servilleta. Y hay personas que le env?an a uno un artilugio en el que, tirando del primer plano, sale todo un portal de Bel?n... ?Qu? hace uno con todo eso? ?Qui?n lo conserva? Si la costumbre perdura, las casas adem?s de los cuartos de ba?o, deber?an prever el cuarto de felicitaciones de Navidad... Y como dijo el poeta: ?All? agoniza la tinta / y desfallecen los pliegos / y el papel se agujerea / como un breve cementerio?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
URL: http://www.arrakis.es/~aarias


La paz pide una oportunidad.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 18:52
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