Lunes, 24 de septiembre de 2007
JOAQUIN COSTA
(1846-1911)

?En 1898, Espa?a hab?a fracasado como Estado guerrero,
y yo le echaba doble llave al sepulcro del Cid
para que no volviese a cabalgar.?
Joaqu?n Costa.

LA VOZ DESCONOCIDA DEL 98

El estado moral del pa?s en 1898 impulsa toda una literatura denominada ?regeneracionista?, que cr?tica el conformismo, la ret?rica hueca, la ignorancia, la corrupci?n de los partidos. Propone, en cambio que Espa?a, se sacuda de la abulia y la pasividad, y ponga su fe en la educaci?n, en el espiritualismo laico, en el progreso y en el futuro, es decir se acerque a los ideales de una Europa abierta y libre. Entre todos estos hombres se distingue Joaqu?n Costa, que busc? la renovaci?n por v?as de una pol?tica avanzada, incluso revolucionaria. Atac? el caciquismo, replante? la reforma agraria y acometi? a cuantos hablaban y escrib?an con ret?rica f?cil sobre la libertad ?porque no vieron que la libertad sin garbanzos no es libertad... y por tanto que el que tiene el est?mago dependiente de ajenas despensas, no puede hacer lo que quiere, no puede pensar lo que quiere, no puede el d?a de las elecciones votar a quien quiere?.

?Escuela y despensa?, pide Joaqu?n Costa, la personalidad m?s robusta de la generaci?n del 98. Cronol?gicamente pertenece a la anterior; su primer trabajo jur?dico data de 1876; pero pol?ticamente hay que incluirle en la del 98; es el dolor de la guerra con los Estados Unidos el que le arranca de sus admirables estudios sobre el derecho, la poes?a, la mitolog?a y la organizaci?n pol?tica y social de la Espa?a ib?rica primitiva, y le lanza a un apostolado de regeneraci?n. Costa fue maestro de toda la generaci?n del 98.

Joaqu?n Costa naci? en Monz?n, pueblo de la provincia de Huesca, el 14 de septiembre de 1846. Hijo de una familia de humildes labradores, su infancia y juventud transcurrieron agobiadas por la m?s extrema pobreza, teniendo que pagarse sus estudios con su corto salario de alba?il. Dos acontecimientos juveniles dejaron en ?l profunda huella. Su visita a la Exposici?n Universal de Par?s en 1867, a la que asisti? como trabajador de Espa?a, y su paso por la Universidad de Madrid. All? se vincul? al grupo krausista, mientras preparaba los doctorados en Filosof?a y Letras y en Derecho. Fue letrado del Ministerio de Hacienda, bibliotecario, profesor de la Instituci?n Libre de Ense?anza, miembro del cuerpo de notarios, fundador de la Sociedad de Geograf?a Comercial, profesor de la Academia de Legislaci?n y Jurisprudencia y miembro de la de Ciencias Morales y Pol?ticas. Costa es eminente jurista e historiador del Derecho, experto en agricultura, investigador de la Sociolog?a de la pol?tica, reformador social y severo cr?tico de la pol?tica de su tiempo. Joaqu?n Costa muri? en Graus (Huesca), el 8 de febrero de 1911.

La crisis econ?mica de 1890 le llev? a organizar a los labradores de su tierra natural en la C?mara Agr?cola del Alto Arag?n. En el a?o 1899 se form? la Liga Nacional de Productores que se uni?, un a?o m?s tarde, con la Asamblea de las C?maras de Comercio, cre?ndose la Uni?n Nacional. Los grupos reunidos en la Uni?n Nacional dieron su base al llamado Regeneracionismo. Sin embargo, el hecho de haber evitado convertirse en partido pol?tico esteriliz? sus esfuerzos renovadores. Desenga?ado por este fracaso, Costa todav?a incorpor? a sus seguidores de las C?maras Agr?colas del Alto Arag?n al intento de la Uni?n Republicana forjada en 1903. Aunque lleg? a ser diputado, desalentado y pesimista, no lleg? a pisar las Cortes, retir?ndose solo y amargado al Alto Arag?n, de donde ?nicamente sali? para atacar la ley contra el terrorismo que pretend?a proclamar el gobierno Maura.

La palabra de Costa, oral o escrita, cuando flagela tiene acentos de profeta b?blico. Su prosa pol?tica es de antolog?a. Sus f?rmulas son sencillas pero clarividentes. En una de ellas, Reconstituci?n y europeizaci?n de Espa?a, t?tulo de unos de sus libros (1900), resume su m?s ambicioso programa pol?tico. Por europeizaci?n entiende predominantemente, transformaci?n del espacio f?sico econ?mico de Espa?a: repoblaci?n forestal, canales y pantanos, regad?os; en suma, revoluci?n de la agricultura y de toda la producci?n. Quiere que Espa?a sea rica para todos antes de pensar en repartir la miseria com?n.

En otra obra suya, Oligarqu?a y caciquismo como la forma actual de gobierno en Espa?a, una Memoria presentada y discutida en el Ateneo de Madrid por los dem?s notables pensadores y pol?ticos de la ?poca, entre ellos, Unamuno, Cajal, Pardo Baz?n, Azc?rate, Builla y Pi y Margall, Costa escrib?a: ?La primera sorpresa que nos aguarda, en este respecto, la historia pol?tica de Espa?a es la absoluta ineficacia de la revoluci?n de 1868, que hayan resultado defraudadas las esperanzas que hizo concebir; que haya sobrevivido el Estado anterior a ella?. Esta obra contribuy? de manera fundamental a modificar los t?rminos en que se planteaba el llamado problema de Espa?a.

El problema de las ?lites o minor?as selectas, que luego encontraremos en Ortega y Gasset, est? ya en Costa. Espa?a ?es el gobierno y direcci?n de los mejores por los peores; violaci?n torpe de la ley natural?. Es una selecci?n darwiniana al rev?s y de origen remoto. Refiri?ndose a la revoluci?n francesa, dice que en ?Espa?a esa revoluci?n est? todav?a por hacer...; mientras quede en pie esa forma de gobierno por los peores... no seremos, ni con monarqu?a, ni con rep?blica, una naci?n libre, digna de llamarse europea?.

El remedio no est? en hacer leyes sobre el papel; hacen falta actos. Costa pide una pol?tica quir?rgica ?que pueble de levitas, uniformes y togas los presidios de ?frica?. Esa pol?tica requiere un ?cirujano de hierro?, especie de h?roe carlyliano ?que ha de sacar a la naci?n del cautiverio en que gime y desencantar la libertad... Porque eso que toma por libertad es cabalmente el suelo donde se rehace y cobra fuerzas el Anteo de la oligarqu?a?.

Lo mejor de Costa es el problema vivo de Espa?a y lo mejor de Espa?a est? representado en la obra de Costa. Hay que ?fundar improvisadamente en la pen?nsula una Espa?a nueva, es decir, una Espa?a rica y que coma, una Espa?a culta y que piense, una Espa?a fuerte y que venza, una Espa?a, en fin, contempor?nea de la humanidad, que al trasponer la frontera no se sienta forastera como si hubiera penetrado en otro planeta o en otro siglo?.

Francisco Arias Solis
e-mail: [email protected]
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WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs


No hagamos las paces con la guerra, ni tampoco levantemos guerras con la paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
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Gracias.
Publicado por Franciscoariassolis @ 7:05
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