Martes, 16 de octubre de 2007
CESAR VALLEJO
(1892-1938)

??Cu?date, Espa?a, de tu propia Espa?a!?
C?sar Vallejo.

LA VOZ DEL COMBATIENTE DE LA ESPERANZA

Recordar al ?viejo combatiente de la esperanza? en estos d?as equivale a proponerlo como ejemplo. Las actitudes min?sculas nunca fueron suyas. All? donde lat?a cierta alta tensi?n humana se encontraba Vallejo en su elemento.

La vida y la obra del poeta peruano C?sar Vallejo fue una rebeli?n continua contra el estado de cosas. Su aparici?n se?ala dentro de la l?rica americana el primer chispazo de una nueva presencia, adelant?ndose en el tiempo con ingenua espontaneidad verbal de poes?a reci?n nacida: y adelant?ndose tanto, que hoy mismo, nos ser?a dif?cil encontrarle superaci?n en su autenticidad, y en sus consecuencias.

La poes?a de Vallejo es tan directa y tan pura que puede aplic?rsele aquella opini?n de Debussy sobre un trozo de Bach: ?que no sabe uno como ponerse ni lo que hacer para sentirse digno de escucharla?. Su poes?a es seca, ardorosa, como retorcida duramente por un sufrimiento que se deshace en un grito alegre o dolorido, casi salvaje.

?Versos que no son versos, poes?a que no es poes?a?, como dec?a Laforgue, poes?a que no es literatura; que no est? escrita en letras muertas sino con vivas palabras. En la poes?a de Vallejo choca esta desnudez, descarnada, de un lenguaje, tan exclusivamente po?tico, tan poco, o nada, literario.

No he de tratar de explicar esta poes?a que es, como toda poes?a, por definici?n, inexplicable. La pureza po?tica de Vallejo, como todo lo que se expresa tan estrictamente afianza el sentido humano de lo verdadero: la poes?a, que es lo m?s humanamente verdadero.

Vallejo se siente y, por lo tanto, se sabe ser esp?ritu del pueblo. Renuncia a su persona individual para lograr el ser de todos, confundi?ndose con el destino de los dem?s. Frente a quienes persiguen como supremo bien y a toda costa la satisfacci?n de sus deseos particulares, Vallejo subordina el suyo propio al bien com?n.

El 16 de marzo de 1892 y en Santiago de Chuco, und?cimo y ?ltimo hijo de un matrimonio que junt? en su prole sangre espa?ola y sangre incaica, naci? C?sar Vallejo. Toda su vida cre? con lo que le falt?. Su pobreza se transform? en justicia. Su orfandad en misericordia. Su soledad en compasi?n. C?sar Vallejo realiz? el milagro de no consentir que los a?os, el hambre y la historia le asesinaran el ni?o que siempre fue.

Vallejo cursa estudios secundarios en Huamachuco. Despu?s de ocupar varios empleos, estudia Letras en la Universidad de Trujillo, gradu?ndose de bachiller. En 1919 trabaja en el Colegio Nacional de Guadalupe. A mitad de a?o lanza Los Heraldos Negros. Al a?o siguiente ingresa en prisi?n en la c?rcel de Trujillo. En 1921 vuelve a Lima, donde recibe un premio literario por su cuento M?s all? de la vida y de la muerte. Un a?o despu?s publica Trilce. El 13 de julio de 1923 llega a Par?s y en 1925 viaja por primera vez a Espa?a. Empieza a convivir con Georgette Philippart en 1929. A fines de diciembre de 1930, el poeta recibe orden de abandonar el territorio franc?s; pasa a Espa?a con Georgette. Ingresa en el Partido Comunista de Espa?a. Escribe una novela proletaria, El Tungsteno (1931). En 1936 estremecido por la tragedia que estalla en Espa?a, Vallejo, colabora en la ayuda al pueblo espa?ol, en octubre viaja a Barcelona y a Madrid. En julio de 1937, Vallejo asiste en Valencia al Congreso de Escritores Antifascistas. De regreso en Par?s colabora en la fundaci?n del Comit? Iberoamericano para la Defensa de la Rep?blica Espa?ola. Revisa algunos versos de sus ?ltimos a?os y les agrega parte de los textos que formar?n Poemas Humanos y Espa?a, aparta de mis este c?liz, ambas obras publicadas p?stumamente en 1939. En marzo de 1938, Vallejo cae en cama. Lo transportan a la cl?nica Arago, d?nde nadie llega a determinar cu?l es el mal f?sico que lo consume. Muere en la ma?ana del 15 de abril.

Como en todo gran poeta, la vida l?rica de Vallejo su lenguaje tr?gico, se siente y se entiende hondamente entra?ado en su vida propia. En C?sar Vallejo hay m?s, mucho m?s de lo que suele pensarse y decirse que es un poeta.

La voz de la poes?a de Vallejo nos suena cada vez m?s honda y m?s viva, tambi?n m?s dolorida. Como toda voz de poes?a se afianza y afirma con el tiempo.

?Muchas hambres, parece mentira... Las muchas hambres, las muchas soledades, las muchas leguas de viaje pensando en los hombres, en la justicia sobre esta tierra, en la cobard?a de media humanidad... Lo de Espa?a ha sido el taladro de cada d?a para su inmensa virtud?, nos dijo Pablo Neruda de su bienquerido hermano. C?sar Vallejo vivi? y muri? padeciendo hasta los huesos, la terrible guerra espa?ola.

?Me morir? en Par?s con aguacero?, nos dijo C?sar Vallejo, premonitor de su muerte. Y as? fue, en Par?s un d?a de primavera de 1938, un Viernes Santo lluvioso, apurando su c?liz espa?ol, con el nombre de Espa?a en los labios. Dec?a: ?Voy a Espa?a... Quiero ir a Espa?a?... Fiel a su palabra: ??Si la madre Espa?a cae -digo, es un decir- / salid, ni?os de mundo; id a buscarla!...?

Francisco Arias Solis
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WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs
BLOG: http://lacomunidad.elpais.com/aarias/posts

No disparar donde haya ni?os. Stop.
En la gloria no necesitamos m?s ?ngeles.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus p?ginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias
Publicado por Franciscoariassolis @ 22:47
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